Cuatro meses de intentos

El día 19 de mayo me baja la regla con una semana de retraso. Esta vez no quise hacerme demasiadas ilusiones y al final me bajó.

He de confesar que lloré al ver que la espera se alargaba un mes más y no ha sido la primera vez que he llorado por esto. También confieso que sigo sin ningún tipo de instinto maternal, pero al llorar veo que tengo contradicciones. Supongo que aunque no tenga ese instinto, ver que el quedarse embarazada es más difícil de lo que pensaba, hace que tenga más ganas de quedarme.