Otra desilusión

Otro mes más de desilusión. Basta que pasen meses sin quedarme embarazada, para tener más ganas de tenerlo. Sigo sin tener instinto al ver a otros niños, pero siento la necesidad de tener uno propio. La primera vez, nos costó cuatro meses quedarnos embarazados.
Después del legrado, ya han pasado otros tres meses. No quiero presionarme, ni hacerme ilusiones, pero es inevitable pensar en el tema siempre intentando no obsesionarme.
Cuando me baja la regla me siento muy mal. Me desanimo muchísimo y todo lo veo de forma negativa. Poco a poco, según van pasando los días, voy haciéndome un poco más a la idea. Se sigue intentando, pero cuando va llegando el momento de que tiene que bajar la regla, vuelvo a darle mil vueltas al asunto. “A ver, ¿me duelen los ovarios? ¿y el pecho? ¿Más o menos que la vez que me quedé embarazada?” Así cada mes. Tengo que dejar de preocuparme tanto.

Cuando me quedé embarazada en mayo, hacía mi vida con total normalidad. Iba en bici, cuando salía bebía algo de cerveza, me hacía la depilación láser, hacía planes para dentro de unas semanas, etc.
Ahora no. Ahora sólo pienso “¿y si hago esto y resulta que estoy embarazada?, ¿y si planeo un viaje y luego no puedo ir porque me quedo embarazada?” y un millón de preguntas como estas que no me dejan llevar una vida normal. Estoy como cohibida. Debería estar igual de despreocupada que lo estaba por mayo, pero no soy capaz, y cada mes que pasa, más me como la cabeza.