Esa nueva personita que llega a casa

Después de meses y meses sin escribir, vuelvo con muchas ganas de contar mi experiencia con Aroa en casa. Quería retomar el blog con esta entrada contando un poco en general la evolución de los primeros meses de vida.

Para empezar, creo que todas y todos tenemos un miedo frente al recién nacido y es, que no le pase nada mientras duerme. Cuando esto sucede de noche y tú también tienes que dormir, el temor va a más y te cuesta pegar ojo hasta que caes rendida porque no puedes con tu vida.

Al principio, de Aroa me asustó la respiración. Parecía que roncaba, que tenía muchos mocos y que no respiraba bien. El pediatra me dijo que eso era normal y que lo que sucedía era que aún no tenía desarrollada la glotis. El tema es que al estar nueve meses en la tripa, al salir tienen que aprender a respirar en tiempo récord, y hay partes del cuerpo que las van desarrollando con los días de vida porque dentro de la tripa no pueden por el simple hecho de que nunca les ha hecho falta.

Según pasan los días, se van identificando los motivos del llanto. Otra inquietud de los padres. ¿Cómo sé lo que necesita? En realidad, por norma general, es más fácil de lo que parece. Según se hacen más mayores se diferencia más fácilmente un llanto de hambre por uno de sueño u otro de dolor, sin embargo, cuando aún son muy bebés, nuestro temor es no acertar con lo que le pasa a nuestro hijo.pañales

Después de varios “ensayo-error” aprendimos en casa que los llantos básicamente son por hambre, sueño, pañal sucio, frío, calor o dolor.

En nuestro caso, al darle biberón el hambre estaba más o menos controlado. Si lloraba y por la hora veíamos que le tocaba, debía ser hambre… Si no te tocaba comer, lo primero a inspeccionar era el pañal. Muchas veces estaba incómoda, le cambiábamos el pañal y de nuevo a dormir a gusto otro rato hasta la toma :)

Y por sueño, las primeras semanas de vida la verdad es que no lloraba, simplemente se dormía en cualquier sitio y postura… Vamos, como creo que la inmensa mayoría de bebés.

Lo peor es cuando lloran y no sabes por qué o cuando es por cólicos. En nuestro caso tuvimos mucha suerte porque no se dio mucho el caso, pero sé de gente que lo ha pasado verdaderamente mal. Las veces que lo hemos sufrido, sólo puedes colocar al niño en una postura que le ayude a tirar los gases y esperar a que se le pase. colicosLa postura de la imagen les ayuda a pasar los cólicos, pero hay muchas otras y cada niño es un mundo. Tendréis que ir probando con vuestro hijo hasta que encontréis la mejor postura para él. Hay que tener en cuenta que cada uno pasamos los dolores de tripa de una forma diferente, pues lo bebés igual.

A nosotros nos funcionaba cogiendo a Aroa con su espalda pegada a nuestro pecho y nuestros brazos apoyados por debajo de su culete. De esa forma las rodillas le subían al pecho y entre eso y “bailar” con ella en esa postura o simplemente pasear con ella así parecía que le aliviaba bastante. Otra opción es la misma, pero con su pecho en nuestro pecho. Es decir, procurando que tenga las rodillas dobladas y las piernas encogidas. No sé si me he explicado bien, pero no tengo ninguna foto y es un poco difícil de explicar.

De todas formas, como digo, es ir probando. Al final das con la postura. También he de decir que no sé si mi hija tuvo cólicos o simplemente aires. La gente dice que lo pasa tan mal cuando les pasa lo de los cólicos que realmente no sé si mi hija tuvo.

Para la expulsión de los gases después de las tomas, aquí os dejo varias posturas que van muy bien.

airesLa primera postura es la más común, pero llegado un peso del bebé, la segunda es muchísimo más cómoda y en el caso de mi hija no tardaba nada en expulsarlos con esta postura. La descubrí probando posturas un día que mis riñones no podían más y de haberla descubierto antes, no se hubieran resentido tanto. La tercera os digo que no la he probado, pero seguro que también funciona.

 

Lo mejor de todo es no agobiarse, ir probando vosotros mismos con vuestro bebé porque nadie lo conoce como vosotros, aunque acabéis de llegar a casa con él. Lo vais a hacer genial y con paciencia y buen entendimiento todo sale adelante. Lo importante es no discutir y tener mucha mucha paciencia porque lo importante ahora es el recién llegado.

Ya veréis que cada día se cambian un media de 8 pañales, se dan como 8 tomas y a las 24 horas de estar con vuestro hijo en casa ya sabes cogerlo con una mano, darle la toma y cambiarle el pañal en unos segundos. Y en unas semanas desarrollas nuevas técnicas como darle el biberón mientras cambias de canal o mandas un mensaje :)

¡LO VAIS A HACER GENIAL!